Las dietas altas en grasas, el consumo frecuente de bebidas calientes como café o té, y los niveles elevados de estrés disminuyen la producción natural de enzimas en el organismo. Por ello, todos podemos beneficiarnos del uso de suplementos enzimáticos, especialmente si la digestión se vuelve más pesada o se experimenta una mayor producción de gases tras las comidas.
Suplementar con enzimas digestivas microbiales es particularmente importante en personas de la tercera edad, debido al descenso natural de la actividad enzimática con el envejecimiento, así como en pacientes con enfermedad de Crohn, colon irritable o gastritis.